Cuida Tu Cabello: presentamos 5 consejos Anticontaminación

Introducción

La contaminación del aire es un problema ambiental grave que afecta a las personas en todo el mundo. En las zonas urbanas, la contaminación del aire puede ser especialmente alta debido a la concentración de fuentes de contaminación, como el tráfico vehicular, las industrias y las centrales eléctricas.

Los contaminantes del aire pueden afectar el cabello de varias maneras. Algunos de los efectos más comunes incluyen:

  • Caída del cabello: La contaminación del aire puede dañar los folículos pilosos, lo que puede provocar la caída del cabello.
  • Sequedad y picazón del cuero cabelludo: La contaminación del aire puede resecar el cuero cabelludo, lo que puede provocar picazón y descamación.
  • Caspa: La contaminación del aire puede agravar los síntomas de la caspa, como la descamación y la picazón.
  • Cambios en el color y el brillo del cabello: La contaminación del aire puede hacer que el cabello se vea opaco y sin brillo.

Los efectos de la contaminación del aire en el cabello son más pronunciados en personas que viven en zonas con altos niveles de contaminación. También son más susceptibles las personas con antecedentes de problemas de salud capilar, como la alopecia.

Para proteger su cabello de la contaminación del aire, las personas pueden tomar las siguientes medidas:

La Relación entre la Contaminación y el Cabello

La contaminación del aire, compuesta por humo, hollín, y elementos metálicos como plomo, arsénico y mercurio, interactúa con nuestro cabello de maneras que quizás no imaginábamos. Antes de invertir en cada champú enriquecido con vitamina C, es crucial comprender cómo estas partículas (llamadas material particulado) afectan nuestra melena.

Un Proceso Interno

El tricólogo consultor Iain Sallis destaca que “conocemos los efectos perjudiciales de los contaminantes en la salud de las personas”. Estos contaminantes pueden afectar todo nuestro cuerpo, desde el corazón hasta el cabello. Curiosamente, el cabello está diseñado para absorber contaminantes del cuerpo. Los melanocitos, responsables del color del cabello, tienen como función extraer toxinas de la sangre que no pueden eliminarse mediante la orina o las heces. Así, metales pesados como plomo y arsénico tienden a ser excretados a través de la fibra capilar en lugar de los riñones o el hígado, ya que estos órganos no pueden descomponerlos. El cabello, por lo tanto, se convierte en nuestro tercer sistema excretor.

Realidad del Cuidado contra la contaminacion ambiental

Sin embargo, el auge del cuidado capilar antipolución no se puede negar. Analistas de la firma de investigación de mercado Mintel destacan la tendencia antipolución en sus recientes pronósticos de ingredientes capilares, mencionando extractos botánicos y la cúrcuma antiinflamatoria como adiciones clave a fórmulas protectoras. Aunque, según Sallis, la mayoría de las afirmaciones alrededor de estos productos son “herramientas de marketing muy interesantes” basadas más en los efectos estéticos de la contaminación que en daños reales.

Se argumenta comúnmente que, al estar expuesta a la contaminación, la piel, incluido el cuero cabelludo, experimenta una mayor tasa de secreción sebácea. Sallis señala que “es ciertamente una posibilidad, pero actualmente no hay evidencia científica que lo respalde”. Además, aclara que si esto fuera cierto, no sería perjudicial, ya que el sebo es beneficioso para el cabello al actuar como un acondicionador natural.

El Impacto Real en tu Cabello

La buena noticia, si así se puede llamar, es que solo el aspecto y la sensación de tu cabello son los aspectos propensos a ser afectados. Sallis explica que “tu cabello es una fibra muerta, más similar a una prenda de vestir que a una parte del cuerpo”. La contaminación puede hacer que luzca opaco, sin vida y con un ligero olor. Anabel Kingsley, tricóloga en Philip Kingsley, coincide en que “la contaminación puede hacer que el cabello luzca apagado y falto de vitalidad, y sentirse cubierto y pesado”, de manera similar a cómo afecta la suciedad y el polvo diario a la piel de nuestro rostro.

Aunque los efectos de la contaminación pueden parecerse a los de tener el cabello sucio bajo cualquier circunstancia, hay medidas especializadas que puedes tomar, como se detalla a continuación:

5 Pasos para un Cabello Libre de Contaminantes

1. Cambia tu Champú

Free Person Washing Woman'S Hair Stock Photo

El cuidado adecuado del cabello es esencial para mantenerlo saludable y con un aspecto vibrante. Si notas que tu cabello luce apagado y sin vida, es posible que necesites ajustar tu rutina de cuidado capilar. El reconocido experto en cuidado del cabello, Sallis, sugiere algunas estrategias para revitalizar tu melena y devolverle su brillo natural.

Una opción para mejorar la vitalidad de tu cabello es probar con fórmulas voluminizadoras. Estos productos están diseñados para darle cuerpo y volumen al cabello, creando la ilusión de una melena más densa y abundante. La falta de volumen puede hacer que el cabello luzca sin vida, así que incorporar un champú o acondicionador voluminizador puede ser la solución que estás buscando.

Además, Sallis destaca la importancia de utilizar productos con agentes quelantes cada dos lavados. Estos agentes tienen la capacidad de unirse a ciertos alcaloides y metales que pueden acumularse en el cabello debido al uso de productos para el cabello, agua dura o incluso la contaminación ambiental. Al eliminar estos elementos no deseados, el cabello recupera su brillo natural y se ve más saludable.

Kingsley, otro experto en cuidado capilar, agrega su perspectiva sobre la frecuencia de lavado. Recomienda lavar el cabello a diario, pero con una advertencia importante: utilizar un champú suave. La elección del champú es crucial, ya que uno demasiado fuerte puede tener efectos negativos, dejando el cabello despojado de sus aceites naturales y sintiéndose seco en las puntas. En lugar de eso, opta por un champú suave que limpie eficazmente el cabello sin causar daño.

En este sentido, es esencial tener en cuenta tu tipo de cabello al elegir productos y establecer tu rutina de lavado. Los diferentes tipos de cabello tienen necesidades específicas, y lo que funciona para un tipo de cabello puede no ser adecuado para otro. Por ejemplo, el cabello afro suele tener una textura única y, según Kingsley, no suele beneficiarse del lavado frecuente. En lugar de lavar el cabello diariamente, este tipo de cabello puede preferir intervalos más largos entre lavados y la aplicación regular de aceites para mantener su hidratación.

Hablando de hidratación, es crucial incorporar acondicionadores y tratamientos hidratantes en tu rutina de cuidado capilar. Sallis sugiere que estos productos ayudan a mantener la humedad en el cabello, previniendo así la sequedad y el aspecto apagado. Un acondicionador de calidad puede hacer maravillas para suavizar el cabello y facilitar el peinado, además de proporcionarle esa dosis adicional de hidratación que a menudo necesita.

Otro aspecto importante que ambos expertos destacan es la necesidad de adaptar tu rutina de cuidado capilar según la temporada. Por ejemplo, en climas más fríos, es posible que necesites productos más hidratantes para combatir la sequedad causada por el viento y el frío. En cambio, en climas más cálidos, puedes optar por productos más ligeros que no sobrecarguen el cabello.

Además de los productos específicos, ambos expertos coinciden en la importancia de prestar atención a la salud general del cuero cabelludo. Un cuero cabelludo sano es fundamental para tener un cabello hermoso. Si experimentas problemas como caspa o picazón, es crucial abordar estos problemas para mantener un ambiente saludable para el crecimiento del cabello.

En resumen, la revitalización del cabello apagado y sin vida requiere una combinación de productos y prácticas de cuidado capilar. Desde la elección de champús y acondicionadores adecuados hasta la incorporación de tratamientos específicos, cada paso cuenta para lograr una melena saludable y vibrante. Además, adaptar tu rutina según tu tipo de cabello y las condiciones climáticas es esencial para mantener un cabello hermoso durante todo el año. Con estos consejos, puedes transformar tu rutina de cuidado capilar y devolverle a tu cabello el brillo y la vitalidad que se merece.

2. Fortalecimiento y Acondicionamiento

El Acondicionador Como Tratamiento Capilar Profundo | Pantene

El cabello poroso presenta una mayor susceptibilidad a mancharse debido a la contaminación ambiental, y esta problemática se intensifica, en particular, en cabellos rubios o grises. La porosidad del cabello está relacionada con la capacidad de la cutícula, la capa exterior protectora, para retener la humedad. Cuando el cabello es poroso, esta cutícula se encuentra más abierta, permitiendo que impurezas del entorno, como partículas de contaminación, se adhieran más fácilmente.

Si tienes cabello rubio o gris y notas que está perdiendo su brillo o se ve opaco debido a la contaminación, es posible que desees considerar la incorporación de un tratamiento acondicionador semanal antes del champú en tu rutina de cuidado capilar. Este tipo de tratamiento está diseñado para abordar específicamente la porosidad del cabello.

El tratamiento acondicionador semanal actúa penetrando profundamente en la cutícula del cabello, proporcionando una hidratación intensa y reparando las áreas dañadas. Al nutrir el cabello desde adentro hacia afuera, se logra reducir la porosidad y aumentar la capacidad de la cutícula para retener la humedad. Además, este tipo de tratamiento ayuda a sellar la cutícula, creando una barrera protectora que minimiza la absorción de impurezas del entorno, como la contaminación ambiental.

La aplicación de este tratamiento acondicionador semanal se realiza antes del champú. De esta manera, el cabello absorbe los beneficios del tratamiento sin ser afectado por los agentes limpiadores del champú. Después de aplicar el tratamiento, puedes proceder con tu rutina de lavado habitual.

Es importante destacar que al reducir la porosidad del cabello, no solo estás mejorando su resistencia a las manchas de la contaminación, sino que también estás contribuyendo a restaurar su brillo natural. Un cabello menos poroso refleja mejor la luz, lo que resulta en un aspecto más brillante y saludable.

En resumen, si luchas contra la contaminación ambiental que afecta a tu cabello rubio o gris, un tratamiento acondicionador semanal puede ser la solución. Este enfoque específico ayuda a reducir la porosidad, restaurar el brillo y fortalecer la cutícula para proteger tu cabello de las impurezas del entorno. Incorporar este tipo de tratamiento en tu rutina capilar puede marcar la diferencia en la apariencia y la salud de tu cabello a lo largo del tiempo.

3. Tratamientos para el cabello: Atiende tu Cuero Cabelludo

El cuero cabelludo, al ser una parte esencial de la salud capilar, está expuesto diariamente a diversos factores ambientales como la contaminación, el polvo y la suciedad, que pueden contribuir a problemas como la descamación y la picazón. Es por eso que cuidar esta área específica es crucial para mantener un cabello saludable y vibrante.

Philip Kingsley, un experto reconocido en cuidado capilar, ofrece una sugerencia valiosa para abordar estos problemas: la incorporación de una mascarilla exfoliante semanal. Esta mascarilla tiene el propósito de eliminar las células muertas acumuladas en el cuero cabelludo, proporcionando así una limpieza profunda y mejorando la flexibilidad de esta área.

La exfoliación regular del cuero cabelludo es esencial para deshacerse de las impurezas y los residuos que se acumulan con el tiempo. Las células muertas pueden obstruir los folículos pilosos, dificultando el crecimiento saludable del cabello y contribuyendo a problemas como la caspa. La mascarilla exfoliante actúa como un tratamiento intensivo que ayuda a despejar estas obstrucciones y a promover un entorno más saludable para el cuero cabelludo y el crecimiento del cabello.

Si bien existen productos comerciales específicos para la exfoliación del cuero cabelludo, Kingsley también sugiere una versión casera de esta mascarilla. Puedes crearla utilizando ingredientes naturales como la sal del Himalaya y el aceite de coco. La sal del Himalaya es conocida por sus propiedades exfoliantes suaves, mientras que el aceite de coco ofrece beneficios hidratantes y nutritivos para el cuero cabelludo y el cabello.

Para preparar la mascarilla exfoliante en casa, puedes mezclar una cantidad adecuada de sal del Himalaya con suficiente aceite de coco para formar una pasta. Aplica la mezcla en el cuero cabelludo, masajeando suavemente con movimientos circulares para asegurar una distribución uniforme. Deja actuar la mascarilla durante unos minutos para permitir que los ingredientes hagan su trabajo, luego enjuaga cuidadosamente con agua tibia.

La frecuencia de uso de la mascarilla exfoliante dependerá de las necesidades específicas de tu cuero cabelludo y de cómo responda tu cabello a este tratamiento. En general, una vez a la semana es una frecuencia adecuada para la mayoría de las personas. Sin embargo, es importante prestar atención a cualquier señal que te dé tu cuero cabelludo y ajustar la frecuencia en consecuencia.

En conclusión, la mascarilla exfoliante semanal es una herramienta valiosa para mantener la salud del cuero cabelludo y prevenir problemas como la descamación y la picazón. Ya sea utilizando productos comerciales o preparando una versión casera con ingredientes naturales, este tratamiento puede marcar la diferencia en la apariencia y la salud general de tu cabello. Integrar este paso en tu rutina de cuidado capilar puede ser la clave para un cuero cabelludo más limpio, flexible y libre de impurezas.

4. Sé Práctico

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Sallis destaca una estrategia fundamental para la protección del cabello: la oclusión. Según él, la única forma real de resguardar el cabello es mediante la creación de una barrera física. Una manera efectiva de lograrlo es utilizando sombreros, que no solo cumplen una función estética, sino que también actúan como escudo contra los contaminantes ambientales. Al cubrir el cabello con un sombrero, se reduce la exposición directa a factores externos perjudiciales, como la contaminación del aire y los dañinos rayos UV del sol.

La oclusión también puede lograrse recogiendo el cabello de manera que quede resguardado. Esto no solo protege el cabello en sí, sino que también evita que productos contaminantes entren en contacto directo con las hebras capilares. Al recogerse el cabello, se reduce la acumulación de partículas no deseadas, contribuyendo así a mantenerlo más saludable y con un aspecto vibrante.

Esta recomendación cobra especial importancia en entornos urbanos, donde la exposición a la contaminación atmosférica es más elevada. La polución del aire puede tener efectos negativos en la salud del cabello, dejándolo opaco y debilitado. Por lo tanto, adoptar prácticas simples como usar un sombrero o recogerse el cabello se convierte en una medida clave para preservar su vitalidad.

En resumen, la oclusión, ya sea a través de sombreros o recogiendo el cabello, se presenta como una estrategia efectiva y práctica para protegerlo de los contaminantes externos. Integrar estas prácticas en la rutina diaria puede marcar la diferencia en la salud y el aspecto general del cabello, contribuyendo a mantenerlo radiante y resistente ante las agresiones del entorno.

5. Observa tu Estilo de Vida

Los cambios en la dieta y el estilo de vida pueden ayudar a proteger el cabello de la contaminación ambiental

La contaminación ambiental, especialmente en las zonas urbanas, puede tener un impacto negativo en el cabello y el cuero cabelludo. Los contaminantes del aire pueden dañar los folículos pilosos, lo que puede provocar la caída del cabello, la sequedad y la picazón del cuero cabelludo, la caspa y cambios en el color y el brillo del cabello.

Si bien los cambios en la dieta y el estilo de vida no pueden proteger directamente el cabello de la contaminación ambiental, sí pueden ayudar a mantener el cabello y el cuero cabelludo en su mejor forma posible, haciéndolos más resistentes a los asaltos diarios.

Una dieta saludable

Una dieta saludable es esencial para la salud general, incluido el cabello y el cuero cabelludo. Una dieta que incluya una variedad de frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras proporciona los nutrientes que el cabello necesita para crecer y mantenerse sano.

En particular, algunos nutrientes que son importantes para la salud del cabello incluyen:

  • Proteínas: Las proteínas son necesarias para la formación de nuevas células capilares.
  • Hierro: El hierro es esencial para el transporte de oxígeno a los folículos pilosos.
  • Zinc: El zinc ayuda a regular la producción de sebo, que es un aceite natural que ayuda a proteger el cabello del daño.
  • Vitaminas A, C y E: Estas vitaminas son antioxidantes que ayudan a proteger el cabello del daño causado por los radicales libres.

Un estilo de vida saludable

Además de una dieta saludable, un estilo de vida saludable también puede ayudar a proteger el cabello de la contaminación ambiental. Esto incluye:

  • Suficiente sueño: El sueño es esencial para la reparación y el crecimiento celular, incluido el crecimiento del cabello.
  • Mantenimiento de un peso saludable: El sobrepeso y la obesidad pueden aumentar el riesgo de problemas del cabello, como la caída del cabello.
  • Gestión del estrés: El estrés puede provocar la caída del cabello.

Siguiendo estas recomendaciones, puede ayudar a mantener su cabello y cuero cabelludo sanos y fuertes, incluso en un entorno contaminado.

 

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